La Unión Europea y más allá: procesos de integración en el Viejo Continente (I)

Autor: Carlos Marcuello Recaj, Director del Área Internacional | Instituto Séneca

Un modelo de asociación único

La Unión Europea es un caso único como modelo de asociación y cooperación entre países vecinos. Ningún continente o región del mundo ha alcanzado, ni de lejos, tal nivel de integración. En este sentido, y para la mayoría de sus élites y ciudadanos, la UE es un gran logro en materia de paz, democracia, unidad y progreso económico, aún con sus problemas y debilidades.

Pero la acción de la UE va más allá de sus propios miembros. Por otra parte, no todos los países comunitarios siguen estrictamente los postulados emanados de la misma. El panorama es extenso y complejo. Sin embargo, en las siguientes líneas trataremos de identificar y categorizar lo esencial. No en vano, la comprensión de la Unión Europea es uno de los puntos que más interesan a nuestros alumnos del Instituto Séneca.

Para ello vamos a dedicar dos artículos de nuestro blog, y aun así exponiendo los puntos muy a grandes rasgos. En este primero nos ocuparemos de la propia Unión Europea, el Euro, el Espacio Schengen y la Unión Aduanera Europea. Y en el segundo continuaremos con el Espacio Económico Europeo, la ampliación europea, la relación de la UE con otros países del continente, y otros procesos de integración en Europa.


Foto: tres mujeres al mando de la UE. De izquierda a derecha, las presidentas: Ursula von der Leyen, de la Comisión Europea; Christine Lagarde, del Banco Central Europeo; y Roberta Metsola, del Parlamento Europeo. Fuente: Página oficial de la Unión Europea.


Empecemos con un poco de historia: 

Tras una eterna trayectoria de guerras internas, divisiones y tensiones en el Viejo Continente, y justo tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, varios países de la Europa Occidental dejaron atrás esa penosa historia. Decidieron comenzar un camino de unidad y cooperación para lograr una paz definitiva y un progreso compartido.

Así, y a través del Tratado de París de 1951, se creó la Comunidad Europea del Carbón y del Acero, la CECA. Pero será en 1957, y con el Tratado de Roma, cuando la asociación tome un rumbo definitivo. En ese año se funda la Comunidad Económica Europea, la CEE, que se transformará en la definitiva Unión Europea en 1992 con el Tratado de Maastricht.

Poco a poco, la UE fue creciendo a través de dos vías. Por un lado, la cualitativa, añadiendo más competencias, creando nuevas instituciones y reduciendo más fronteras internas. Por otro lado, la cuantitativa, pasando de 6 a 28 socios. Y el camino no fue sencillo. Cabe recordar que en los años 50 sólo unos pocos países cumplían con los principales requisitos del proyecto europeo: ser democracias y economías capitalistas. Recordemos que por aquel entonces media Europa la componían regímenes comunistas, y en España regía otra dictadura, en este caso de derechas, la del general Franco.

Y sigamos ahora punto por punto:

1. La Unión Europea de los 27: comunidad política y mercado interior

La UE cuenta actualmente con 27 países miembros, siendo Croacia el último en incorporarse en 2013. Y hay un único ex miembro, el Reino Unido.

Se define como una “Comunidad Política” de países independientes que han cedido parte de su soberanía para construir instituciones propias, derecho común y una moneda única. Pero no sólo ha creado; también ha suprimido, en este caso fronteras, aduanas y todo tipo de obstáculo para la libertad de movimiento de personas, mercancías, servicios y capital.

Esto es, en sus estrictos términos, la Unión Europea. Pero la integración en el viejo continente va mucho más allá, como veremos en los siguientes puntos.

2. La Europea del Euro ¿Quién maneja la moneda común y quién no?

No todos los países de la Unión Europea tienen al euro como moneda, y otros que sí la tienen no son miembros de la UE.

Entre los primeros hay varias categorías:

  • Los 21 países de la Eurozona (como España).

  • 6 países candidatos a la misma (como Polonia).

  • Un único país con cláusula de exclusión que ha rechazado, con permiso del resto de socios, la moneda comunitaria (Dinamarca).

Y entre los segundos se cuentan:

  • Países que manejan el euro bajo acuerdo oficial con la UE (Andorra, El Vaticano, Mónaco y San Marino).

  • Países que lo usan de forma unilateral (Montenegro y Kósovo).

Aparte de la adopción del euro como moneda propia existe un acuerdo paralelo: la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA, por sus siglas en inglés). En ella, 36 países europeos (incluyendo el Reino Unido) pueden realizar operaciones en esta divisa bajo las mismas condiciones.

3. El Espacio Schengen

Los países socios de este acuerdo han suprimido los controles fronterizos internos. Asimismo, han establecido controles comunes en las fronteras exteriores, aplicando así una política coordinada de visados.

En cuanto a su membresía, ocurre algo parecido a la Europa del Euro:

  • 25 países de la UE son miembros de este sistema.

  • Uno es candidato (Chipre).

  • Otro cuenta con cláusula de exclusión (Irlanda).

  • Además, otros países no comunitarios también forman parte de este tratado: concretamente Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein.

4. La Unión Aduanera Europea

La Unión Europea tiene competencias exclusivas en asuntos aduaneros y de política comercial. Su Unión Aduanera suprime las fronteras internas para el comercio y determina un arancel común sobre mercancías procedentes de países terceros.

Está formada por todos los países comunitarios y Mónaco, y mantiene uniones aduaneras con Andorra y San Marino mediante acuerdos bilaterales separados. También coopera con los territorios británicos de Akrotiri y Dhekelia, ubicados en la isla de Chipre.

Esperamos haber dejado claro estos puntos, pero ¡hay más! En la próxima entrega del blog sobre este tema seguiremos con ello.

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