Por: Chema Monje – Psicólogo y Colaborador externo del Instituto Séneca
Una vez que aquello que mueve el mundo pone la Inteligencia Artificial a disposición popular, avanzamos hacía una nueva revolución. Esta, como tal, nos lleva a cambios profundos.
El paso del tiempo nos dirá si fue mejor así.
Mientras, y para no quedarse atrás, toca adaptación y puesta en marcha en un escenario de compleja incertidumbre e insensata inmediatez. Bien sabe de esto aquel que hace Logística y tiene por bien, y muy presente, lo que eso significa.
¿Qué es la Logística?
Tal y como ya se hizo en anteriores artículos, podemos definir aquí de nuevo lo que es Logística y cómo hacer buena Logística. Siempre desde la mayor humildad y respetando a otros que lo intentaron y quizás lo consiguieron.
Lo podríamos proponer como el movimiento que pudiera ser preciso para satisfacer un compromiso de compraventa en las características acordadas, y no otras. Todo ello siempre al mínimo coste posible y en la máxima alineación con las necesidades de nuestro cliente interno y externo.
Esto no es cualquier cosa. La definición deja claro que tenemos que poner a nuestro servicio todo aquello que tengamos disponible. Entre ello, los avances tecnológicos.
¿Cuáles son los últimos avances tecnológicos?
Como hemos dicho, la Inteligencia Artificial es sin duda el más novedoso y destacado avance. Es capaz de agilizar la recogida de datos y de mejorar la presentación de los mismos. También puede proponer alternativas desapercibidas a disrupciones inesperadas, crear modelos de predictibilidad o monitorear procesos y sistemas usando estrategias típicamente humanas.
Pero no es el único. En los últimos tiempos hemos sido testigos de la llegada de una robótica cada vez más autónoma, de geolocalizadores más precisos, de un software más flexible e intuitivo o de elementos cada vez más energéticamente sostenibles.
Su buen uso permitirá acercarnos a esa ansiada búsqueda de lo óptimo en áreas como inventario, transporte, recursos humanos, planificación o tantas otras dentro de nuestra cadena de suministro.
¿Cómo puedo conseguir el máximo rendimiento?
Algunos piensan que algo se nos está escapando de las manos, y que la Inteligencia Artificial podría sustituir en no mucho a la Inteligencia Humana.
Quedarnos en ese concepto, de índole sin duda apocalíptica, cercanos a la frustración, el pesimismo o la decepción, no parece ser lo más conveniente. Más si tenemos en cuenta que hacer buena Logística lleva implícito el enfrentarse sin temor o recelo a constantes desafíos.
Siendo así, vamos a involucrarnos en su dominio y acomodemos los mismos a nuestras necesidades. Favorezcamos el cambio, evolucionemos al ritmo presente y anticipémonos a lo que está por llegar. Aprovechemos las fortalezas que la conjunción de razón y emoción nos da a los humanos para llegar a lugares aún difíciles para algunos de los avances comentados.
Esta, y no otra, es la oportunidad que se nos presenta de alcanzar en nuestros negocios el impacto de una gestión eficiente, transparente y comprometida. ¿Vamos a dejarlo escapar?
Merece la pena intentarlo. Ánimo.